Soy un DESEMPLEADO más

Ya pasaron más de dos meses que no tengo un “trabajo formal”. Para la sociedad actual: estoy “desempleado”, soy parte de los casi 2 millones de desocupados en Argentina, no tengo “estabilidad” económica, ni la “seguridad” de llegar con mis cuentas. No tengo ningún “beneficio laboral de los trabajadores en blanco” (como me dijeron algunos), entre muchos etc.

Soy parte de los casi 2 millones de desocupados de la argentina

Pero en este tiempo sin “trabajo formal” yo tengo: Salud física y mental, Tranquilidad de hacer lo que me gusta y disfrutarlo, trabajar para alguien que me valora como persona y como empleado: yo mismo.

Libertad de horas, momentos, sueños, ideales, propósitos, pensamientos. Libertad de frustrarme, negarme, enojarme, caerme, sin que nadie extra me venga a imponer condiciones

Y para eso: me levanto temprano todos los días, trabajo más de 8 horas diarias. Tengo muchas de reuniones semanales, ideando proyectos, concretando negocios, proyectando nuevas empresas. Voy creando una nueva red de vínculos de personas que están dispuestas a trabajar en un espíritu colaborativo.

Hago cursos, seminarios. Tengo una formación constante sobre mi trabajo. Descubro la sencillez de la vida, que no la maneja ni el banco, ni la política, ni el trabajo: la manejo yo mismo.

Ahora bien, ¿fue caótico el cambio de la “formalidad” a la “informalidad”?  ¡Claro que si!, porque la incertidumbre del futuro siempre está presente; pero ahora mi destino está en mis manos, no dependiendo de nadie más que yo mismo. Y esto hace esforzarme cada día a lograr mi mejor versión, me interpela, me impulsa, me corrige, me nutre.

Es más que un proceso de “cambio” en el “ámbito laboral” Es un cambio profundo, de mentalidad, de “mindset” como le dicen ahora.

Es cambiar el chip. Resetearte. Volverte a “modo de fábrica”. Es entender que ahora las reglas son otras,  que tenés que readaptarte,  dejar de pensar como empleado y pensar como emprendedor.

es más que un proceso de «cambio» en al «ámbito laboral» es un cambio profundo, de mentalidad.

Aceptar que no vas a tener un sueldo fijo a fin de mes, ni vacaciones de verano, ni aguinaldo, ni incentivo. Pero, que todo eso que “no vas a tener” lo vas a construir vos mismo.

Cambio de mentalidad

No lo hacen las leyes de quienes “te dan el trabajo” lo construís vos a tu medida, a tu gusto, lo adaptas a tu entorno y hacés lo que te gusta.

Claro que no es fácil. Y el que te prometa facilidad en este camino es un mentiroso. No existen soluciones fáciles

Esto lleva tiempo, esfuerzo, constancia, paciencia; pero es una inversión. Una inversión que vas disfrutando a cada paso, con cada mínimo esfuerzo, con cada nueva alegría, con cada nuevo fracaso.

Y cuando menos te es cuenta, se transforma en tu modo de vida.

Se transforma en tu nueva vida.